viernes, 21 de octubre de 2011

LA VERDADERA HISORIA DEL SANTUARIO.

            EL TESORO DEL SANTUARIO.

     En una noche de octubre, fría pero luminosa por una grande y hermosa luna, se sentó Remigio Segoviano a cenar con sus nietos en torno a una fogata para calentarse y les contó una historia para entretenerlos.
     Les dijo así; antes de que a nuestro país lo invadiera esta culebra negra que se devora a cuantos puede, en los tiempos de Don Porfirio, mi abuelo Remigio, de quién heredé el nombre nos contó la verdadera historia del Santuario, ese hermoso cerro que vemos enfrente, aquí en nuestro rancho de San Bernardo, en ese tiempo toda esta región era la congregación de “Santiago de Jalpa”, la historia de mi abuelo Remigio se situaba allá en tiempos de la Conquista y nos contaba así: Por ese tiempo había en esta región un cacique llamado “Pedernal de Hierro”, que tenía una hija llamada “Flor de Agua”, de quien estaba enamorada el Capitán don Antonio Flores de la Torre, el muy ladino del Don Antonio, pensaba matar dos pájaros de un tiro, quedarse con la bella hija del cacique y apoderarse del tesoro que era fama pública tenía el dicho Cacique. Planeó el muy indino su fechoría y se robó a la niña que primero sedujo con mentirosas palabras y luego durmió al cacique con una borrachera por el barril de aguardiente que le regaló, la noche del rapto, era fría como esta y había una luna grande y brillante como la de hoy, la muchacha desesperada no sabía cómo liberarse del ladino y le pidió a la diosa de la luna, “muy milagrosa” que le daba su vida si la librase de aquella  situación tan humillante, la diosa escuchó su suplica mientras la llevaba el tal Don Antonio en una mula, en la misma que iba el tesoro del cacique, mientras él caminaba por delante con las riendas del animal. Al instante por efecto de hechizo, el cofre se petrificó en un gran cerro en forma de cofre, la mula se convirtió en un grillo, la muchacha en un alegre riachuelo –no es otro que el Rio Juchipila-, de cantarinas aguas  y  lleno de flores y el malvado Don Antonio en una madre de alacrán, de la que por desgracia descienden todos esos malditos animales, desde entonces las gentes de estas tierras saben que en ese cerro hay un tesoro que esperan un día encontrar,  mientras le hacen peticiones a la diosa.
     -Hay, abuelito-, dijo uno de los nietos de Remigio.
     -¿Y qué es esa culebra negra que dices que se devora a todos los que puede desde que invadió a nuestro país?
     -Hay mijo, no es otra cosa que la CARRETERA.
                                                                      FIN.

8 comentarios:

  1. Me pareció muy interesante para saber que historia tenia el santuario ..

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  2. doctor esta muy bonito el cuento tiene mucha facilidad de escribir

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  3. hola doc.. esta muy bonita la historia

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  4. esta bonita su historia doctor y original porque yo jamas la habia escuchado ó leido

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  5. olaa..!! doctorr esta muy interesante su historia sobre como fue la vida del santuario..!!

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